Inicio COLUMNISTAS A falta de uno tenemos tres
0

A falta de uno tenemos tres

A falta de uno tenemos tres Wilson Leal - imagen de archivo
0

No puede negarse que la forma de interpretar el derecho administrativo en el Municipio de Ibagué es ciertamente sorprendente; la incapacidad del Alcalde para atender un tema de salud, que nos amenazaba con dejar la ciudad sin burgomaestre nos ha dejado con tres. Si señores con tres alcaldes a falta de uno.

Incapacitado Jaramillo para ejercer con el soporte médico correspondiente, el primer alcalde en condición de encargado es Hugo Ernesto Zárrate, hasta aquí sin novedad.

El segundo Alcalde, surgido de la novedosa interpretación del derecho constitucional que se tiene en la Alcaldía, es el Ingeniero Girón designado ahora según lo expresa el alcalde como Vice – alcalde, figura sin precedentes en la estructura de la administración territorial.

El tercer Alcalde es Guillermo Jaramillo quien aparece horas después de la intervención quirúrgica a la que fue sometido, en una reunión presencial con parte de su equipo de gobierno en su lecho de enfermo, oficiando como Alcalde.

Si bien alguien dirá que Ibagué tiene la fortuna de tener tres alcaldes por el precio de uno, la novedosa figura no está exenta de dificultades legales y administrativas, en efecto, a cada uno de nuestros alcaldes se les paga por lo mismo pero con distinta fuente, a Zárrate le paga el municipio por ejercer las funciones de Alcalde de las que se separó el titular; a Girón le paga el IBAL como “vice  – alcalde” según Jaramillo por prestar servicios al Municipio y a Jaramillo le paga su EPS por fungir como alcalde mientras goza de incapacidad.

Si ya brotaron con toda claridad desavenencias entre miembros del gabinete municipal liderado únicamente por Jaramillo y el fuego amigo deja las primeras bajas en las filas del gobierno, brotarán muchas más entre los partidarios de cada una de las facciones de los tres burgomaestres.

Por el Bien de la ciudad y del mismo Alcalde Jaramillo, lo mejor que puede hacerse y lo único apegado al derecho es que este descanse a plenitud y se reponga de sus dolencias, que deje ejercer al acalde encargado y que se decida entre Girón como gerente de instituto descentralizado o Girón como Secretario del Despacho por dos clarísimas razones, la primera porque legalmente no es posible encargar de las funciones de una entidad descentralizada  a un secretario del Despacho y porque la novedosa figura de la vice – alcaldía solo existe en la cabeza de nuestro convaleciente alcalde.

Le puede interesar: